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H I S T O R I A S
"Ninguna mujer puede llamarse libre en tanto no tenga el control de su propio cuerpo. Ninguna mujer puede llamarse libre, en tanto no pueda elegir voluntariamente si quiere o no ser madre." Margaret Sanger L a cultura popular ha reconocido a los anticonceptivos hormonales como "la píldora". Su imagen , identificada con la libertad sexual de la década de los sesenta, hizo de ella un verdadero símbolo al que tanto adherentes como detractores no pudieron ser indiferentes. La revolución fue verdadera cuando "la píldora" salió al mercado en 1960. Por primera vez en la historia un medicamento permitía a la mujer decidir cuándo tener hijos. Su aceptación fue explosiva; luego de dos años más, de 1.2 millones de mujeres la usaban en los Estados Unidos, una década después esta cifra treparía a diez millones y en la actualidad se estima que más de cien millones de mujeres a lo largo del planeta regulan su fertilidad con anticonceptivos orales. Con la píldora también nació el concepto de planificación familiar, un nueva manera de encarar cuándo y en qué cantidad las familias crecerían. Por otra parte, se creó una nueva relación entre las personas y los fármacos. Hasta su creación, ningún medicamento se utilizaba en forma permanente a lo largo de varios años de la vida, sin que hubiera una enfermedad de por medio. Esta situación también generó un nuevo concepto epidemiológico y sanitario, la fármaco-vigilancia. Ninguna otra familia de medicamentos había sido tan profundamente controlada hasta entonces. La preocupación sobre los probables efectos secundarios de estos medicamentos hormonales, su rol en la génesis de la enfermedad cardíaca y el cáncer, llevaron a la FDA (Food and Drug Administration) a mantener un comité de vigilancia permanente que a lo largo de cuarenta años ha mantenido a los anticonceptivos bajo control. Tal ha sido la preocupación sobre el tema que, según la misma FDA, se han desarrollado más investigaciones sobre posibles efectos nocivos de los anticonceptivos que ningún otro grupo de fármacos en la historia.
Cuando todo comenzó En 1950 el biólogo americano Gregory Pincus fue convocado por la Planned Parenthood Federation of America para desarrollar un anticonceptivo ideal que reuniera las siguientes condiciones: inocuo, seguro, simple, práctico, universalmente aplicable y estéticamente aceptable para el esposo y la esposa. Con fondos provenientes de esta asociación y del gobierno de los Estados Unidos, un anticonceptivo oral era probado, pocos años después en 6.000 mujeres de Puerto Rico y Haití. Sobre la base de reproducir los ciclos hormonales femeninos, este desarrollo consistía en administrar 100 a 175 mcg de estrógenos y más de 10 mg de progesterona, dosis substancialmente mayores de las utilizadas actualmente, para producir un efecto anovulatorio. Tal era su efectividad que sólo era superada por la castración. En 1960, la FDA aprobó su comercialización bajo el nombre de Enovid-10. Sólo un año más tarde, en Estados Unidos e Inglaterra crecía la sospecha que relacionaba los anticonceptivos con la aparición de enfermedad coronaria, cáncer y trastornos de la coagulación en algunas mujeres que los utilizaban. Estas sospechas llevaron a la FDA a patrocinar una investigación al respecto en la Escuela de Higiene y Salud Pública Johns Hopkins (1965), al mismo tiempo que se creaba el primer comité de consulta en Ginecología y Obstetricia. A pesar de que los estudios no arrojaron evidencias concluyentes tanto la FDA como la Organización Mundial de la Salud (OMS), continuaron patrocinando estudios independientes. La sospecha de que los altos niveles de estrógenos de la píldora podían ser la causa del problema llevaron al concepto del uso de la menor dosis efectiva de estrógenos. La historia lleva a nuevos descubrimientos y formulaciones. A principios de los setenta nace la "minipíldora" A comienzo de los ochenta se crean los trifásicos, en los cuales los radios de estrógenos y progestágenos se modifican a lo largo de los 21 días en que la píldora es tomada. En 1982 Gador S.A. lanza Tridestán, su primer anticonceptivo oral trifásico. Para muchos "la píldora" ha sido el avance social más significativo del Siglo XX. Decidir, optar, tener la libertad de planificar la familia, son efectivamente términos que engloban una realidad que a lo largo de cuarenta años, y de incontables marchas y contramarchas, plantearon un nuevo modelo de sociedad, basada en el valor único e individual de una persona de tomar una decisión. Rp./
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