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Historia de un paciente
Volver al futuro

Abr, 2009 • Destacados, Número 43, Rp Internet

La pesadilla de un joven músico venezolano.

Miles de personas deben afrontar que sus corazones son irrecuperables y sólo tienen por delante el irremediable futuro de la “lista de espera” y la fortuna esquiva del trasplante.

 

Regreso a Venezuela

Regreso a Venezuela

Daniel “Danielito” Henriquez (33) es un joven músico venezolano dedicado a la percusión, su talento le ha valido la convocatoria de figuras de la música tropical como Oscar D. León, Domingo Quiñones, Cano Estremera, Michael Stuart y Cheo Feliciano, entre muchos otros.

 

Su “agitada” vida dio un brusco vuelco en julio de 2006. Así nos cuenta Daniel su experiencia:

“…Llevaba una vida normal, soy músico de profesión, los fines de semana eran muy agitados, pues pasaba toda la noche tocando y durante los días de semana no dormía bien porque me acostumbré a la vida nocturna. Esta alteración en mi vida se incrementó a partir del año 2001, cuando empecé a tener mucho éxito y a ganar mucho dinero con la música. Me la pasaba viajando, más estaba de gira que en casa y esto hizo que llevara una vida totalmente desorganizada pues nunca comía en horario, dormía muy poco y me alimentaba muy mal. Al estar siempre en la calle y con poco tiempo, mi única alternativa era la comida chatarra; creo que todos estos abusos que di a mi cuerpo y mi mente fueron los responsables de este terrible problema cardíaco. Aunque los médicos siempre dijeron que fue de origen viral, gracias a Dios que dentro de todos los abusos que cometí nunca probé ni el alcohol, ni los cigarrillos, ni las drogas, me dicen los médicos que no haber tomado nunca ninguna de estas sustancias influyó para que mi organismo soportara todo el proceso que viví.

 

 

La insuficiencia cardíaca es una condición ampliamente difundida. Según datos de la National Heart Lung Blood Institute, se estima que en el mundo existen más de 100 millones de personas en estas condiciones y se diagnostican 12 millones de casos nuevos por año.

 

 

En el hospital antes de ser operado

En el hospital antes de ser operado

…Corría julio del año 2006 cuando voy a Santo Domingo a un viaje de fin de semana, recuerdo haberme sentido totalmente normal durante el viaje, excepto el día que regresé a Caracas cuando comenzó una tos muy fuerte, y me dolía el pecho a toser. Sin embargo, yo pensaba que era una gripe que me había dado en la playa o las piscina que visité durante mi viaje e hice caso omiso a lo que sentía. Con el pasar de los días empecé a empeorar y me agotaba mucho al caminar y ya yo notaba extraños todos los síntomas que sentía por lo que me comencé a preocupar y me dije a mi mismo debo ir al médico.

 

… cuando llego al médico que me examina, nota que las cosas no van bien y me manda a realizar una serie de pruebas, entre ellas una placa de tórax para observarme los pulmones. Recuerdo como si fuera ayer la cara del doctor al ver la placa…. fue una cara de asombro tal que allí ya sentí que algo muy grave pasaba. Fue entonces cuando el médico me dice “no te puedo dejar ir, tienes que quedarte hospitalizado, tienes el corazón recrecido, de verdad, no sé cómo estás vivo”.

Luego de varios tratamientos, incluido un resincronizador, las cosas empeoraron, hasta que me señalan que la única alternativa –y en mi país era como un sueño, una fantasía hablar de eso– era un “transplante de corazón”.

… Yo me quedé en silencio, sin saber qué decir (muy asustado) y fue entonces cuando les dije a todos los que allí se encontraban, vamos hacer lo que tengamos que hacer, vamos a luchar, pero yo no me voy a morir(…) Esas fueron mis palabras en ese momento, de allí en adelante decidimos organizarnos y crear una Fundación para conseguir los recursos para la operación. Así nace la Fundación Amigos De Danielito.

Como en Venezuela no se realizaba este tipo de procedimientos se consideraron varias opciones: Colombia, Houston, en los Estados Unidos donde el presupuesto que nos dieron fue de 1 millón de dólares aproximadamente, y fue así como averiguando dimos con España.

 

La miocarditis aguda es la causa de aproximadamente el 10% de las insuficiencias cardíacas de comienzo agudo y del 20% de la muertes súbitas en adultos jóvenes.

 

 

En el avión

En el avión

Llega el mes de diciembre de 2006, luego de 6 meses de agonía y sufrimiento en los cuales pasé lo que yo llamo un verdadero calvario… reteniendo líquido, totalmente hinchado, con muchas dolencias, pasando malas noches, con un estricto régimen de comida y bebidas (sólo podía tomar 50 cc al día), perdiendo peso. Antes de saberme enfermo pesaba 75 kilogramos y unos días antes de operarme estaba pesando 60 kilogramos; había perdido 15 kilos, me veía fatal, como un cadáver, cada día me desesperaba más, pero siempre, no sé porqué, mantenía mi fe en que todo saldría bien al final.

 

En enero de 2007 ya teníamos el dinero reunido para la operación, pero faltaba resolver que me aceptaran en el hospital y cómo viajaría a España, un detalle importante (…) Yo no podía viajar en un vuelo comercial porque tenía 6 por ciento de fracción de eyección. Los médicos decían que si me iba en un vuelo comercial moría en el camino. Luego de varias tratativas, por fin, Nelson Farias visitó programas de televisión para pedir la ayuda, y por suerte ésta llegó. Así, volando a muy baja altura y conectado a un sin fin de máquinas, llegué a destino. Aguanté el viaje de 11 horas, esto debido a lo bajo que volaba el avión. Un avión comercial hace este mismo trayecto en 6 horas, nosotros tardamos el doble, hasta que llegamos a España.

 

 

Argentina está ubicado en primer lugar en Latinoamérica en tasas de trasplantes cardíacos (2,54 PMH).

 

 

Ingresé en el hospital universitario de Coruña la primera semana de febrero de 2007 para esperar el órgano, yo era el número 15 en la lista de espera y al segundo día debido a mi mal estado me colocaron en lo que ellos denominan “alerta cero” y me pasaron a número 1. Fueron pasando los días y fui empeorando, me colocaron un balón de contrapulsación para ayudar al corazón mientras llegaba el órgano pero éste se tardaba en llegar y el balón me estaba causando un daño irreparable en la arteria que lleva la sangre a mi pierna. Así, los médicos deciden hacerme una operación para tratar de salvarla, de esta operación dependía que me la cortaran o no, y afortunadamente lograron salvarme la pierna. Al salir del quirófano estuve inconsciente durante una semana, mi estado empeoró. El 1 de marzo de 2007, me desahucian y mi familia y amigos ya se pueden imaginar cómo se pusieron (…) Pero llega la noche, todos se van a dormir y es en la madrugada del día 2 de marzo, bendito día en el mundo, que llega el corazón y en seguida llaman a mi familia para avisarles que me están ingresando en el quirófano. La operación duró 6 horas y media y salió el médico y dijo a mi familia la frase “todo salió bien, en un rato lo podrán ver”… Imagina la felicidad de mi familia y amigos.

Al día siguiente, despierto por primera vez sin saber qué había pasado y sintiéndome confundido, pues llevaba una semana inconciente. En ese momento es cuando me dicen que ya me operaron y que todo estaba bien, tenía una sensación de agradecimiento; agradecimiento a Dios, a los que lucharon a mi lado, a los médicos y el personal del hospital, a tanta gente en el mundo; que lo que hacía era llorar y llorar, pero esta vez de alegría. Luego comenzó la recuperación, proceso muy delicado para un trasplantado del corazón. La recuperación exitosa de esta operación se basa en el cumplimiento al pie de la letra del tratamiento y en la higiene personal y del medio ambiente que te rodea, todo tiene que estar pulcro. Los primeros meses hay que ser muy cuidadoso con lo que se come. Durante los primeros 3 meses tomaba al rededor de 60 pastillas diarias, hoy en día, luego de cumplir 2 años de operado, tomo alrededor de 10 a 12 pastillas diarias, una dosis considerablemente baja en comparación con los primeros meses. El tratamiento se basa en los inmunopresores, calcio, hierro, aspirina, antibióticos y una que otra pastilla para regularte el colesterol y la tensión. En realidad el tratamiento varía de paciente en paciente pero por lo general es eso lo que se toma. Para llevar todo esto bien te recomiendan caminar al menos una hora diaria, cumplir con los horarios de tus medicinas y comer a la hora; si cumples con todo podrás llevar una vida totalmente normal, como cualquiera. Yo hoy en día tengo calidad de vida, sigo adelante como si no me hubiera pasado nada… cumplo al pie de la letra las indicaciones de mis médicos, camino diariamente y trabajo en la música, como siempre, claro ahora me cuido como nunca”.

 

¿Qué ganaste y qué perdiste en este tiempo?

“Gané mucha salud, gané la oportunidad de comenzar de nuevo, gané la conciencia para actuar y tomar decisiones en mi vida, gané la oportunidad de brindar amor a mi hija y a mi familia, gané los mejores amigos del mundo, gané el apoyo de tanta gente que no sabía que existía, gané la oportunidad de rehacer mi vida con la persona que amo, aprendí a conocer mi cuerpo y mi mente, aprendí que lo más importante en la vida es la salud, la libertad y la familia… Perdí un corazón y muchos supuestos amigos que jamás vi cuando más lo necesitaba”. Rp./

Un comentario »

  1. Hola! si en verdad se siente completamente normal, qiusiera decirle q a tenido una valentia muy grande. A veces hay personas q tambien pasan por algo asi, pero su caso es sorprendente y espero que siga teniendo esa fortaleza para que le de un buen provecho a la nueva oportunidad de vida.

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