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Lost: La Medicina Traslacional puede mostrarnos el camino

Abr, 2010 • Número 47, Principal

Desde hace algunos años una serie norteamericana titulada “Lost” (Extraviados) ha cautivado las audiencias de todo el mundo. Esta extraña producción narra las peripecias por la que atraviesan los sobrevivientes de un accidente aéreo al caer en una isla perdida en el Océano Pacífico.

Mapa figurativo de la isla de la serie Lost

Mapa figurativo de la isla de la serie Lost

Ha sido un éxito generalizado en los países en los que se ha emitido, llegando a tener en su primera temporada una media de 16,1 millones de telespectadores en los Estados Unidos, y ha entrado a formar parte con rapidez de la cultura popular de ese país. También ha ganado numerosos premios, entre los que se cuentan un Globo de Oro y seis Premios Emmy. Para aquellos que no siguen la serie, comprender simplemente la trama se torna casi un imposible. Personas deambulando por la isla, flashbacks, otras personas de las que uno ignora su procedencia y un proyecto: La Iniciativa Dharma (acrónimo en inglés de Department of Heuristics And Research on Material Applications Initiative, y en español Iniciativa del Departamento de Heurística e Investigación en Aplicaciones Materiales) es un misterioso proyecto con una amplia presencia en la isla donde están perdidos los supervivientes del vuelo 815 de Oceanic Airlines. Mucha de la información sobre este proyecto se deriva de los videos de orientación encontrados en varias estaciones ubicadas en la isla.

Este proyecto tiene como fin cambiar el destino de la humanidad, evitar la autodestrucción del ser humano. Los números están basados en una ecuación que predice los días y horas de la autodestrucción de la humanidad. Pero este proyecto fracasa y se toman medidas drásticas las cuales consisten en desarrollar un virus y hacer creer a la gente que ellos les darán la cura.

Esta aparentemente confusa serie de conocimientos dispersos nos permite ilustrar cómo las distintas fuentes del saber pueden llegar a confundir, ya que por lo general sólo tenemos una capacidad limitada por nuestra propia historia, para adentrarnos en territorios desconocidos.

En este marco nos acercamos a la Medicina Traslacional para intentar devanar la madeja que a veces limita la llegada de los progresos en ciencias básicas a la cabecera del enfermo.

LOST: para reencontrar el camino

La medicina traslacional se ha definido como la “rama de la investigación médica que intenta conectar más directamente la investigación básica con el cuidado de los pacientes” o la “transformación de lo que se obtiene en el laboratorio en nuevas maneras de diagnosticar y tratar a los enfermos”. En todo caso, es un vínculo entre el laboratorio y la cama de hospital o el consultorio, y se concreta en una interdependencia crítica entre medicina y ciencia.

El término, bastante cuestionado en nuestro idioma, ha sido una interpretación libre del inglés translational research, el cual podría traducirse como traduccional, pero también puede hacer referencia no tanto a la traducción como al traslado, en cuyo caso podría llamarse traslativa o trasladada a la clínica. En realidad, se trata de un puente en dos direcciones entre la ciencia y la clínica, pues si bien la ciencia aporta nuevo conocimiento para ayudar a los pacientes, la clínica ofrece el campo de aplicación, de puesta a prueba, de retroinformación y de identificación de necesidades para la investigación. El asunto de la incomunicación se percibe como complejo, pues muchas veces los clínicos ya no reconocen los términos y conceptos que maneja la ciencia básica y mucho menos perciben su aplicación en el cuidado de sus pacientes, y los investigadores básicos viven alejados de las necesidades de los enfermos y los hospitales.

La Revista Española de Cardiología en su número de enero de 2009 señala:

“En semejante contexto surge el concepto de medicina traslacional con un objetivo tan sencillo de definir, como difícil de conseguir: facilitar la transición de la investigación básica animal e in vitro en aplicaciones que redunden en beneficios de salud. La medicina traslacional está, por lo tanto, dirigida a amortizar en beneficio social (médico y económico) todo el ingente esfuerzo dedicado a la investigación básica preclínica. Este es el objetivo que ha dado lugar en Estados Unidos a la iniciativa ‘Critical Path’ de la Food and Drug Administration y a la reorientación de la financiación de los NIH (National Institutes of Health) destinando más de 10.000 millones de dólares hacia los centros de medicina traslacional.”

La publicación “Estrés, Comportamiento y Sociedad.Hoy.” con prolija metodología señala por ejemplo que: “los nuevos conocimientos han despejado viejas incógnitas e inaugurado nuevas sendas a explorar. Los hallazgos y metodologías emergentes se han sistematizado en nuevas disciplinas así, tras el genoma, han surgido el transcriptoma, el metaboloma y recientemente la conectómica, la nova surgiente del big bang genómico.”

Esta plétora de conocimientos adquiridos recientemente por las ciencias básicas no parece encontrar la vía de llegada al médico asistencial, en muchos aspectos renueva el debate sobre los fines ulteriores de la investigación y los de la medicina.

Un ejemplo cabal pueden ser las llamadas Enfermedades Relacionadas con el Estrés (ERE) o la naturaleza del estrés mismo, algo que ha transitado caminos distintos en las ciencias básicas y el lenguaje cotidiano. Algunos piensan en el estrés como un concepto más oscurecedor que aclaratorio en las investigaciones de emociones y enfermedades, pese a la monumental contribución de biólogos, etólogos, psicólogos, médicos, filósofos y demás, desde que el húngaro Hans Selye (1907-1982) la acuñara junto con el Síndrome General de Adaptación en 1936 la palabra estrés ha sido un enorme cono de sombras.

Para reflexionar brevemente sobre estos aspectos Rp./Internet invitó al Dr. Carlos Soria, Director del Instituto de Biociencias Henri Laborit, Presidente de la Asociación Argentina de Psicofarmacología, además de Médico psicoanalista, Psiquiatra y especialista en farmacología.

Esta son algunas de sus observaciones:
“El concepto de estrés ha perdido validez descriptiva, hoy es un adjetivo de uso cultural, claramente indefinido. Históricamente, en su uso clínico, es heredero del viejo surmenage y más cercanamente de la neurastenia. Ambos términos perdieron capacidad descriptiva por ser excesivamente abarcativos y han quedado diluidos en el léxico profano (el diagnóstico de neurastenia sólo se utiliza actualmente en China).”

“Cuando un médico dice en la consulta ‘Ud está estresado’, eufemísticamente está afirmando ‘no tengo idea de lo que usted le pasa’. Es el desván de los diagnósticos frustros. Es más específico hablar de respuesta de estrés en el caso agudo y C en la presencia crónica.”

“La idea inicial de la homeostasis describe a fenómenos elementales para preservar la vida: pH, tensión de O2, etc., en tanto que, alostasis (‘adaptación a través de un cambio’) refleja mejor el proceso adaptativo –o los múltiples procesos adaptativos a los que estamos perennemente sometidos.”

“La sistematización más clara de la cascada de la respuesta de estrés puede encontrarla en la sistematización de Hess y Hellhamme. Allí tiene tres niveles bien definidos: ergotrófico para poner en marcha la respuesta de alarma, trofotrófico para restaurar el equilibrio y glandulotrófico para mediar entre ambos. En total son 3 niveles con 8 núcleos intermedios, cada uno puede estar sometido a 4 opciones: hipoactividad-hiperactividad, hiporreactividad- hiperrreactividad, lo que integra 3 a la 8 y a la 4: 96 puntos dónde el sistema puede alterarse.”

“Hoy tenemos medidas objetivas para evaluar gran parte de esos puntos claves del sistema y conocemos los correlatos integradores del sistema, donde ser no linear e interactivo, es complejo pero no inextricable.

“Respecto de las brechas potenciales: la disciplina más dinámica es la informática (duplica el conocimiento cada 18 meses), le siguen la genética (cada dos años) y las neurociencias cada 5 años. Estamos en la Tierra Prometida y nada puede parar el alud de nuevos conocimientos. Si aceptamos que esto intimida y confunde a muchos, debimos proscribir el microscopio electrónico porque ‘para qué hablar de virus sino entendemos las bacterias’. El banquete está servido, que se acerquen los que quieran.”

“Es cierto que deberemos refinar los recursos pedagógicos y entregar la nueva información en dosis tales que sean universalmente toleradas. Pero somos portadores de lo nuevo y trabajamos felices en la frontera de lo conocido. Si llegamos a las Indias o resulta ser América, lo veremos con el tiempo; pero que llegamos a un nuevo continente, no cabe dudas.”

 ¿Estamos perdidos como los protagonistas de la serie Lost? ¿Necesitamos más, o mejores mapas?

Es probable que en este nuevo universo traslacional comencemos a descender de esa Torre de Babel que separa los lenguajes, para comprendernos mejor y en definitiva cumplir el fin último de toda ciencia de la salud. Curar.

Weblinks:

Avances en Bioinformática - Interactómica - Introducción
Genes not destiny when it comes to heart disease - Robarts
Genetic risk for anxiety does not have to be destiny
Hans Selye El descubrimiento del Estrés
http–www.unavarra.es-genmic-docbiomica-infogral.pdf
Humanismo Naturalista Científico EL NEUROMAPA CEREBRAL EL PROYECTO DE LA CONECTÓMICA
La Comunidad » Apuntes científicos desde el MIT » Tags » conectomica
Medically unexplained physical symptoms - Wikipedia, the free encyclopedia
Medicina molecular - Redes de interacción entre proteínas
Post-Myocardial Infarction Depression Summary of Evidence Report-Technology Assessment, No. 123
Revista Española de Cardiología medicina Traslacional

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