Los números de la realidad
Jul, 2010 • Destacados, Número 48, Rp Internet
Todas las encuestas señalan que aún estamos lejos de alcanzar las metas de prevención y tratamiento.
En los primeros días de Mayo se llevó a cabo en la ciudad de Praga el Congreso EuroPRevent 2010. Esta reunión, que convoca anualmente a la comunidad científica abocada a los temas de prevención de las enfermedades cardiovasculares en Europa concluyó, por ejemplo, que: la aplicación de directrices claras, basadas en la evidencia en la práctica diaria para la prevención de nuevos episodios coronarios es “decepcionante”, según un informe de la tercera encuesta EUROASPIRE (European Action on Secondary Prevention through Intervention to Reduce Events). “La mayoría de los pacientes coronarios no alcanzan la presión arterial, los lípidos y la diabetes definidos como objetivos en las directrices de prevención “, según dijo la investigadora Dra.Kornelia Kotseva del National Heart & Lung Institute de Londres. “Todavía hay un considerable potencial para elevar el nivel de atención a través de los programas de cardiología preventiva con el fin de reducir el riesgo de recurrencia de la enfermedad en Europa.”
Para la encuesta EUROASPIRE III, realizada por cuenta de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), se analizaron los registros médicos y se entrevistó a casi 9000 pacientes con enfermedad coronaria en 22 países europeos. EUROASPIRE III es la tercera encuesta de la serie y se llevó a cabo en 2006-2007 en los pacientes de 76 centros de cuidados coronarios.
Los resultados de las entrevistas publicados en Praga muestran, por ejemplo, que:
• El 56% de los entrevistados tenían niveles de presión arterial por encima del objetivo (140/90 mmHg, 130/80 mmHg para pacientes con diabetes).
• El 51% tenían niveles de colesterol sérico por encima del objetivo (170 mg / dL).
• Un 35% tenía diabetes (definida como glucosa en plasma en autoreporte o en ayunas ³ a 126 mg / dL).
La Dra. Kotseva y sus colegas informan de que sólo el 44% de los pacientes medicados para bajar la presión arterial la controla adecuadamente (una presión arterial de 140/90 mmHg o menos, <130/80 mmHg para pacientes con diabetes) y sólo el 55% de pacientes con medicación hipolipemiante logró la meta de colesterol total de 170 mg / dL.
Kotseva describió al control terapéutico de la diabetes como “muy pobre”, sólo el 10% de los diabéticos auto-reportaron tener niveles de glucosa en ayunas de 110 mg / dL o menos.
Los medicamentos más utilizados fueron: La aspirina (u otras drogas anti-agregantes), usados por un 90% de los pacientes, los betabloqueantes (80%), los inhibidores de la ECA / bloqueantes del receptor de la angiotensina II (71%), y los hipolipemiantes (80%). Sin embargo, a pesar de un aumento en el uso de estos tratamientos farmacológicos la investigadora informó que la mayoría de los pacientes siguen sin alcanzar la presión arterial y los objetivos de colesterol y glucemia requeridos.
“Salvar el miocardio con isquemia aguda sin abordar las causas subyacentes de la enfermedad es inútil; tenemos que invertir en prevención”
Dra. Kornelia Kotseva
“Nuestros resultados demuestran claramente una brecha entre lo se recomienda en las Directrices y lo que se logra en la práctica clínica diaria.” “…También muestran que la simple prescripción de más y más fármacos cardioprotectores no es suficiente para cumplir los objetivos. Los tratamientos farmacológicos se deben combinar con la intervención del profesional en los cambios del estilo de vida. Todos los pacientes coronarios necesitan del abordaje de un profesional en prevención y rehabilitación cardiovascular que se ocupe de todos los aspectos del estilo de vida y el efectivo control de los otros factores de riesgo, así como el uso adecuado de los tratamientos farmacológicos.” “…tanto la prevención primaria como la secundaria necesitan de un enfoque sistemático, integral y multidisciplinario, por parte de los cardiólogos, médicos de familia, enfermeras y otros profesionales de la salud.”
¿Y por casa cómo andamos?
En Argentina el Estudio REDIFA (Relevamiento de los Distritos de la Sociedad Argentina de Cardiología de los factores de riesgo coronario) que analizó casi 5 mil Pacientes de los 98 distritos regionales de la Sociedad Argentina de Cardiología durante el año 2001 mostró que el 56 % de los encuestados era sedentario. La mitad de la población se encontraba fuera del rango de peso considerado saludable: el 36% con sobrepeso y el 17% con obesidad. Es probable que la prevalencia del tabaquismo (39%) fuera mayor que la estimada por este estudio, pues la encuesta no se realizó en barrios carecientes, lugares en los que las medidas de prevención son aun más deficientes. La Hipertensión Arterial (HTA) presentó una prevalencia del 25%. Los grupos urbanos presentan en general valores de presión arterial más elevados que los grupos rurales. El 11% de esta población nunca se había controlado la presión.
Las enfermedades cardiovasculares (ECV) cobran –en promedio– la vida de 12 personas cada cinco minutos en Argentina, estas dolencias son las responsables del 30 % de los decesos que se producen en el país.
En el estudio REDIFA, el 37% de los encuestados nunca se midió los niveles de colesterol en sangre, de los que se lo midieron, uno de cada diez fue medicado en alguna oportunidad con agentes hipolipemiantes. De los medicados cuatro de cada diez abandonaron la medicación. De éstos, uno de cada cuatro lo hizo motivado por problemas económicos.
La diabetes se reportó en un 6% de los casos. Si estimamos que aproximadamente otro 4% es diabético pero no lo sabe, en nuestro país para una población mayor de 18 años se estimaría en 2.500.000 el número de diabéticos.
Todos los números son elocuentes y se confirman en todas las muestras poblacionales analizadas.
Recientemente, el estudio RENATA, publicación que se presentó en el marco de las XXI Jornadas Nacionales de los Distritos Regionales de la Sociedad Argentina de cardiología (SAC), en Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Corrientes, Chaco, Neuquén y Tucumán reveló que aproximadamente el 34% de la población es hipertensa. Pero de ese 34% alrededor de un 30% no lo sabe, otro 30% no está controlado adecuadamente y menos del 30% restante está bien tratado.
En la carta del Director del número 1 de 2010 de la Revista Argentina de Cardiología: “Una mirada de la cardiología argentina en la perspectiva del bicentenario”. Su autor, el Dr. Carlos Tajer menciona en un párrafo: “Como ejemplo, el programa de intervención en la comunidad de Rauch dirigido por los Dres. Salazar y Carbajales ha mostrado cómo con una política educativa y terapéutica se puede modificar la presión arterial de una población. Lograron una reducción significativa de la presión sistólica y diastólica de 5,49 y 6,86 mm Hg, respectivamente. Proyectando de acuerdo con estudios epidemiológicos y ensayos terapéuticos, esta reducción puede disminuir el 14% la mortalidad por ACV, el 9% la debida a enfermedad coronaria y el 7% la mortalidad general.” Consultado el artículo original, las actividades de intervención fueron: el estudio inicial, la indicación de concurrir a su médico cuando se hallaban alteraciones, la provisión gratuita de antihipertensivos y la difusión por medios masivos de los resultados del estudio y de hábitos saludables de vida.
Así todo parece señalar que, así sea en las comunidades pequeñas, los países y hasta los continentes como el europeo, asistimos a un déficit de políticas de prevención que aseguren, no sólo, que los avances en materia de diagnóstico y tratamiento lleguen a la población sino, que profundicen en aspectos menos técnicos pero igualmente efectivos, mejora relación médico- paciente, campañas a favor de cambios de estilo de vida poblacional, monitoreo de los objetivos terapéuticos y adherencia de los pacientes al tratamiento.
Las intervenciones no sólo son necesarias, hasta la historia parece señalar su importancia. En la Biblia se narra que Daniel, llevado a Babilonia en tiempos del Rey Nabucodonosor II, sugirió a Meltsar, quien por orden del jefe de los eunucos del citado Rey cuidaba de él y sus compañeros, que le dieran a él y a sus compatriotas legumbres para comer y agua para beber, y compara los efectos de esta dieta con los producidos por la dieta real en los muchachos que la ingerían. Al cabo de los diez días, Meltsar observó que el rostro de Daniel y sus compañeros se veía mejor y más robusto que el de los muchachos que comían la porción de la comida del Rey. Este “experimento” realizado hace unos 2600 años puede no haber seguido los cánones actuales de la investigación, sin embargo muchos lo señalan como el primer Ensayo Clínico Controlado de la historia; una historia que desde entonces parece señalarnos que los estilos y hábitos de vida pueden ser uno de los ejes claves para alcanzar el éxito. La relación entre los fármacos y los demás aspectos involucrados en la vida de los pacientes deben resignificarse como una verdadera simbiosis clínica, en la que nuestra mirada se fije no sólo en lo que el medicamento produce en el organismo sino en lo que ambos producen en la salud en su conjunto.
WEBLINKS:
- DECREASE OF BLOOD PRESSURE BY COMMUNITY-BASED STRATEGIES
- Enfermedades cardiovasculares causan 30% de muertes al año en Argentina
- ESC Congresses EuroPRevent 2010 Slides resources Slides resources
- Estrategias para mejorar la adherencia a los tratamientos
- Factores de riesgo de infarto de miocardio @ CEFMA – Blog
- http–jama.ama-assn.org-cgi-content-abstract-303-20-2043
- http–www.nefrouruguay.com-content-3.pdf
- Inter-Heart
- Moverse, la clave para el cuidado del corazón - lanacion.com
- OMS Enfermedades cardiovasculares
- Revista argentina de cardiología - La epidemiología cardiovascular en la Argentina tiempo de maduración
- Revista argentina de cardiología - Mortalidad por enfermedades crónicas demasiado tarde para lágrimas
- Revista Cubana de Medicina General Integral - El primer ensayo clínico controlado
- Revista Española de Cardiología Texto completo
- VARIABLES ASOCIADAS A HIPERTENSION ARTERIAL EN UNA REGION DE LA ARGENTINA
- The STAT Registry
